PLASTICULTURA. ESTRATEGIA PARA INCREMENTAR LA PRODUCTIVIDAD DE LOS CULTIVOS.

La Plasticultura es la rama de la agricultura que estudia el uso de los plásticos en diferentes aplicaciones agrícolas. Una parte importante de los productos derivados del plástico que se utilizan en la actualidad la constituyen las mallas agrícolas.

Las mallas agrícolas se elaboran entrelazando hilos y/o cintas de diferentes polímeros según las aplicaciones a las que van destinadas. El resultado de este proceso son tejidos con diferentes calibres de hilos y/o anchuras de cintas, que conforman una malla con unas características físicas determinadas que permiten modificar los fenómenos que afectan al cultivo, protegiéndolo de los mismos.

Las mallas agrícolas se utilizan como medio de protección de cultivos, dependiendo de su efecto de las propias características de las mallas, principalmente para:

  1. Protección contra fenómenos físicos / meteorológicos

Según la función para la que han sido fabricadas, estas mallas se pueden dividir en i) Mallas cortavientos, ii) Mallas de protección solar, iii) Mallas antigranizo, y Mallas para la protección de lluvia.

  1. Protección contra plagas

Estas mallas se diseñan teniendo presente el tamaño del vector del cual se quiere proteger el cultivo. La malla se convierte en una barrera física que impide la entrada del vector. Estas mallas deben cumplir las siguientes características: i) Impedir la entrada del vector, ii) Posibilitar la ventilación del invernadero; y Tener la durabilidad adecuada que justifique su colocación.

  1. Reducción de la incidencia de la radiación solar
  1. Mallas suelo: Las mallas de protección de suelo se utilizan generalmente como malla anti-hierba, pero además tienen la peculiaridad de que ayudan a mantener la humedad en la proximidad de las raíces de la planta, ya que reducen la evaporación, consiguiendo así una reducción importante del consumo de agua e insumos. Asimismo, se utilizan para mejorar la uniformidad en la maduración del producto (mallas blancas).
  2. Mallas balsas: Este tipo de mallas se utiliza para cubrir las balsas de riego, reduciendo la evaporación. La malla esta conformada por dos capas de tejido con franjas alternas, permeable-impermeable, que reduce la evaporación y permite la recogida de las aguas de lluvia y las escorrentías de los rocíos.
  3. Mallas en invernaderos o estructuras: Tienen el principal objetivo de reducir la radiación solar, es decir producir un cierto sombreo en el cultivo, que va a depender de la porosidad que determinará el factor de sombreo y la permeabilidad al aire.

Cada una de estas mallas tiene su función específica predominante. Se pueden instalar más de un tipo de malla en la explotación para poder conseguir los efectos combinados, mejorando así el rendimiento de las explotaciones.
En los próximos artículos relativos a esta estrategia se cuantificarán los efectos de los diferentes tipos de plásticos sobre el incremento de la productividad y sostenibilidad de cultivos.